El Ayuntamiento ha suspendido el pleno ordinario de este lunes tras la irrupción de una densa niebla en el salón consistorial. El fenómeno meteorológico, que entró por una ventana mal cerrada durante el fin de semana, ha impedido a los concejales localizar sus micrófonos, el orden del día y a sus propios compañeros de partido.
Confusión en la bancada
La situación ha generado momentos de desconcierto cuando el alcalde ha iniciado la sesión dirigiéndose formalmente a un paragüero de hierro, al que ha confundido con el portavoz de la oposición debido a la nula visibilidad. Ante la imposibilidad de distinguir entre un ruego, una pregunta o un cúmulo de vapor de agua, el secretario ha ordenado la evacuación inmediata por riesgo de desorientación institucional absoluta.
«No sabemos si los representantes siguen ahí o si se han marchado a almorzar aprovechando la opacidad», ha declarado un técnico municipal mientras instalaba tres ventiladores industriales de gran potencia en la zona de las tribunas.
Ventilación y medidas de choque
A pesar de los esfuerzos por disipar la masa con corrientes de aire forzadas, la niebla parece haberse aclimatado al mobiliario de madera. De persistir la humedad en el ambiente, el consistorio baraja que los próximos debates se realicen obligatoriamente mediante señales acústicas o el uso de potentes faros antiniebla instalados en las solapas de los representantes públicos.

